Bufete de abogados concursales especializados
En nuestro despacho llevamos más de 30 años instando Concursos de Acreedores de Empresas, desde la antigua legislación de Suspensión de Pagos y Quiebra a la actual Ley Concursal con sus distintas modificaciones.
¿Buscas asesoramiento sobre concursos de acreedores?
El Concurso de Acreedores debe prepararse con suficiente antelación. De hecho, la Ley establece la obligación del empresario de instarlo cuando tenga conocimiento del estado de insolvencia actual o inminente, es decir, cuando no pueda hacer frente a sus obligaciones de pago de forma regular o prevea que va a suceder en breve en un plazo máximo de dos meses.
Es decir: el concurso de acreedores es un derecho del empresario, pero también una obligación, que se convierte en una garantía para los acreedores.
El plazo del que se dispone es de dos meses, que (por ausencia de un buen asesoramiento jurídico) normalmente no se cumple y que puede comportar consecuencias, como la declaración del concurso como culpable, o bien que los propios acreedores insten ante el juzgado un concurso necesario.
A modo de ejemplo: los acreedores o los propios accionistas pueden presentar demandas de reclamaciones de responsabilidad contra los administradores de las empresas por deudas no pagadas. Incluso cuando la sociedad ha sido declarada en concurso, se haya finalizado el mismo y la empresa se haya extinguido, por entender que se ha incumplido el deber del empresario de presentar el concurso dentro del plazo legal oportuno.

Cómo funciona un Concurso de acreedores
Existe en nuestro país una vieja costumbre que no se da en otros: el miedo del empresario a instar el concurso de acreedores por la sensación de fracaso.
Esto lleva al empresario a invertir más dinero en una empresa que está condenada a hundirse.
En otros países se aplaude al empresario que ha sabido instar el concurso de acreedores a tiempo.
De hecho, se suele olvidar que instar a tiempo un concurso de acreedores puede llegar a salvar a la empresa, consiguiendo un convenio con los acreedores con quitas importantes de la deuda y plazos para pagar la deuda restante.
Es precisamente el retraso en el momento de presentar el concurso lo que provoca que en la mayor parte de los concursos, la empresa llegue ya en un estado que solo cabe su liquidación y extinción.
En otras ocasiones, no será ni siquiera posible presentar una propuesta de convenio y se solicitará la liquidación de la empresa.
Pero si el concurso se ha preparado debidamente y el empresario ha sido diligente, será declarado fortuito, sin mayores consecuencias. Y el empresario podrá empezar un nuevo proyecto.
Lo más importante es preparar toda la documentación necesaria y preparar una demanda a conciencia, en la que se expliquen las causas de endeudamiento, relación de acreedores y deudas, activos de la sociedad y propuesta de convenio/liquidación.
Te ayudamos en todo el proceso
Hay algo que el empresario con deudas nunca debe hacer: cerrar el negocio sin instar el concurso de acreedores.
En este caso, haber incumplido la obligación legal de instar el concurso, permitirá a los acreedores instar una acción de responsabilidad contra el empresario (no solo contra el que figure formalmente como administrador de hecho, sino también, contra el verdadero administrador de derecho, que es el socio titular de participaciones sociales o acciones representativas de más del 50 % del capital social, y por lo tanto el que tiene el control efectivo de la sociedad).
Debemos tener en cuenta, que en muchas ocasiones, el empresario ha avalado personalmente todas las operaciones, por lo que el concurso de la empresa no le salvará inicialmente frente a las entidades financieras u otros acreedores que le reclamarán la deuda como avalista.
Para ello, tenemos el mecanismo de la Segunda Oportunidad que le permitirá obtener el EPI (Exoneración del Pasivo Insatisfecho). Con ello quedará libre de sus deudas, personales y empresariales.

Expertos en situaciones de insolvencia: Protegemos y Reactivamos tu Empresa
En Tatché Advocats te ofrecemos estrategias legales personalizadas para superar desafíos financieros.
Entendemos cada caso de insolvencia como único. Nuestro enfoque se centra en la comprensión profunda de tu negocio para ofrecer soluciones a medida.
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Estrategias y Soluciones para enfrentarse a la Insolvencia
Como empresario, puedes enfrentarte a escenarios muy diversos como pueden ser situaciones de insolvencia imprevistas.
En nuestro bufete de abogados expertos en concursos de acreedores, te ofrecemos soluciones efectivas para afrontar esta difícil situación:
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El proceso concursal es un procedimiento legal destinado a reorganizar o liquidar las deudas de una empresa, buscando proteger tanto al deudor como a los acreedores. Nuestro bufete te guía a través de cada etapa, maximizando las oportunidades de recuperación y minimizando las pérdidas.
La duración puede variar significativamente según la complejidad del caso, desde unos meses hasta uno o dos años. Nos enfocamos en agilizar el proceso, manteniéndote informado en cada paso.
Los costes varían según el caso y pueden incluir los honorarios de los abogados o economistas, los costes del procedimiento judicial- procurador, tasas y honorarios administrador concursal- y los eventuales pagos a los acreedores. Te ofrecemos una estructura de tarifas transparente y te proporcionamos una estimación inicial tras evaluar tu situación.
Puedes esperar un enfoque personalizado y empático. Nos comprometemos a acompañarte en tu situación para diseñar la mejor estrategia posible, comunicándonos contigo de manera clara y constante. Cada caso es distinto, por lo que el asesoramiento que ofrecemos es individualizado, estudiando tu situación.
Nuestra abogada experta en Concursos de acreedores:

Sandra Tatché Gurrera
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